July 2011
¿Qué me pasó? Las estructuras de mi vida se han vuelto escasas, sonreía con frecuencia, alistaba mis emociones a lo que se venía, pero era innecesario. Nunca estuve preparado para algo tan verdadero y tal como llegó, se está esfumando. Es decadente mi estado de repugnancia. Me convertí en un esclavo, en un sucesor de lo que tu querías, aún así nada funcionó. Cuesta trabajo abrir los ojos. Fui lo mas atento que pude ser, derroche tiempo de mi vida; las situaciones fueron marcadas en un día que no tuvo importancia alguna, alegría, mis frutos, esos esfuerzos que no tienen nada más que fingir un optimismo, ser positivo en el tema abarcó una instancia que me perjudicó, otra vez estoy aprendiendo que no puedo sino ser frío. Cuando pensé que podía lograr algo de todo esto, me mentía e ilusionaba; todo era de plástico: mis sentimientos, se han ido, porque ya no siento. No me arrepiento, porque fue lo que alguna vez quise y anhelé con todas mis fuerzas. Quisiera desahogar mis penas con esa bendita botella que no sabe nada mas que curar estribos y entorpecer a la gente, con esa botella que no trae mas que problemas, pero es majestuosa, con ese cigarro, que cura de males, desde lo mas profundo de mi cuerpo, pero a la vez me intoxica, me quita cosas que no quieren sino gritar, tal como lo quiero hacer yo en estos momentos, tal como quiero correr sin rumbo, desintoxicarse y soltar todo. Una vez soñé, una vez reí, una vez crecí, una vez besé, una vez lancé palabras y otras veces, sucumbido en el dolor y en la soledad, lloré, lloré como nadie nunca lo ha hecho. Pero eso se acabó. Todo se acabo, como todo siempre acaba.